Desde la fundación de la ciudad en 1541, la Plaza de Armas ha sido su corazón simbólico. En la época colonial fue una horca espeluznante el centro de la plaza, hoy en día es una fuente de la celebración del Libertador Simón Bolívar, bajo la sombra de más de un centenar de árboles de palma chilena. Paralelo a esto existen zonas peatonales como el Paseo Ahumada y el Paseo Estado, los cuales aportan grandes cantidades de personas a la mencionada plaza, principalmente en los fines de semanas y en las calurosas tardes de verano.